También hubo pintoras impresionistas

Un poco de contexto

Siglo XIX:un siglo de cambios, consecuencia de las revoluciones industriales, la mecanización de la producción y la gente migrando a las ciudades. 

Es en París, y en esta época, que surge el impresionismo. En un ambiente burgués del que se retratan paisajes y ocio como respuesta a la tradición pictórica del neoclasicismo, que evocaba a la antigüedad clásica, enaltecía la razón como valor para construir el futuro y estaba más cercano a la figuración, es decir: la realidad tal cual pensamos que es. Algunos temas recurrentes de este periodo eran las escenas históricas de la Grecia clásica, héroes y nacionalismo, comúnmente pintadas en un interior, dentro del taller. 

La primera cosa que rompió el impresionismo, fue justo eso: tener que pintar dentro de un taller. Hasta entonces, para pintar en el exterior era necesario cargar el óleo en un pedazo de tripa de borrego, amarrado, similar a las salsas en bolsita de nuestra era. Ya imaginarán el fastidio…sin embargo, con la invención de los tubos de metal, era más sencillo cargar con la pintura, así se volvió más fácil dejar los talleres y salir a pintar. Ya afuera, la luz y su comportamiento se volvió tema de estudio; cómo cambia a lo largo del día. Y en el camino, la fugacidad de la luz orilló a cambiar la pincelada para poder pintar más rápido. De ahí, que al pensar en impresionismo sea común imaginar paisajes. 

«Alice en el carril» y «Jardín Japonés» de Lilla Cabot Perry

Ellas en el S. XIX

Las pintoras se enfrentaron, al igual que sus compañeros, al rechazo de la Academia y del resto de intelectuales y artistas por querer romper con lo establecido. Recordemos que el término  impresionistas fue en un inicio insulto de la prensa, tras calificar en su primera exposición a las obras como manchas inacabadas.

Como mujeres, la tenían difícil; una mujer joven, soltera o bella -o cercana a alguno de estos odiosos calificativos- no podía salir sola, de acuerdo a las estrictas reglas de decoro de la época. Ni hablar salir de noche, tener vida social en lo individual o hacer algo ajeno a su familia. Por otro lado, ni siquiera podían ser admitidas en la Escuela de Bellas Artes, cosa que cambió hasta 1897. Si una mujer aprendía a pintar, era gracias a clases particulares y a lo que podían observar en museos, como el Louvre, a donde sí tenían permitido ir al igual que los hombres.

Con todo y el privilegio que les daba su posición de burguesas, eran mujeres. Y como mujeres, la sociedad dudaba de su intelecto y las encasillaba como seres emocionales.A modo de testimonio, Marie Bashkirtseff -artista que se encontraba más hacia el naturalismo, en la misma época que las impresionistas- escribe en su diario:

“ Lo que anhelo es la libertad de ir por ahí sola, entrar y salir, sentarse en las Tullerías, y especialmente el placer de pararse y mirar las tiendas de arte, entrar en las iglesias y museos, caminar por las calles de noche; eso es lo que busco, y esa es la libertad sin la que no se puede llegar a ser un verdadero artista (…) Maldita sea, esto es lo que me hace rechinar los dientes cuando pienso que soy mujer. Con un vestido burgués y una peluca, me pondré tan fea que seré libre como un hombre.”

Marie Bashkirtseff

«The Boating Party» de Mary Cassat y «Muchacha Despertándose» de Eva González

El aporte de las pintoras impresionistas

Si la expectativa para las mujeres a finales del S. XIX y principios del S.XX, era quedarse en casa, relegadas a lo doméstico, ¿qué pintaron entonces, las pintoras impresionistas?.

Si bien, autoras como Mary Cassat, Berthe Morrisot y Marie Bracquemond -las más conocidas- hicieron obras en el exterior, se trataban de momentos íntimos, familiares, con una cercanía muy palpable, en escenas de campo con sus hijas e hijos, relacionándose o enseñando a las infancias que les rodean y disfrutando de su ocio.

Las mujeres que aparecen en sus obras son sujetos: son sus hijas, hermanas, trabajadoras domésticas o institutrices, y no simples objetos de admiración o estudio, ya que no permanecen indiferentes o distraídas de la mirada de las autoras, sino que hacen algo y con todo y pinceladas dinámicas llenas de textura, tienen rostros reconocibles, algo que sus compañeros solían no detallar del todo en sus desnudos, por ejemplo. En ese sentido, ellas tienen un evidente interés en la identidad de quienes pintan y lo que hacen, mientras que ellos se mantienen en el estudio de la luz, las formas y los valores cromáticos.

Otras autoras, como Eva González o Louise Catherine Breslau pintaron retratos y bodegones, además de escenas en interior bajo la misma mirada cercana e íntima. Y algunas otras pintoras, como Lilla Cabot Perry, tuvieron la oportunidad de acumular influencias de otras latitudes, lejanas al occidente, como Japón; tras su viaje al oriente, uno de los temas recurrentes en las pinturas de Lilla es el monte Fuji y los grabados nipones.

«The cradle» y «La casa de las mariposas» de Berthe Morisot

Referencias

Padrón, J. (2020). La mirada impresionista de las pintoras de París [Blog]. Retrieved from https://www.cromacultura.com/pintoras-impresionistas/

Triviño Cabrera, L. (2009). De la esfera doméstica al “aire libre”: Breve aproximación a las diferencias de género en los y en las artistas impresionistas. [Ebook] (1st ed.). España: Jaén: Asociación de Amigos del Archivo Histórico Diocesano de Jaén. Retrieved from https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=509629

Cassat, M. (1894). The Boating Party [Image]. Retrieved from https://artsandculture.google.com/asset/the-boating-party/5wGHW8o0QOcQ3g

Morisot, B. (1874). Caza de mariposas. [Image]. Retrieved from https://www.aparences.net/es/periodos/impresionismo-2/mujeres-impresionistas

Morisot, B. (1872). The Cradle. [Image]. Retrieved from https://artsandculture.google.com/asset/the-cradle/WAE_4Ek4Dn6EnA

González, E. (1876). Muchacha despertándose. [Image]. Retrieved from http://vein.es/5-mujeres-impresionistas/

Cabot, L. (1901). Jardín japonés . [Image]. Retrieved from https://www.elestudiodelpintor.com/2017/07/descubriendo-x-la-pintura-lilla-cabot-perry/

Cabot, L. (1891). Alice en el carril . [Image]. Retrieved from https://fleurdulys.tumblr.com/post/81664175956/alice-in-the-lane-lilla-cabot-perry-1891

Escrito e ilustrado por Cereza flotante

¡Cuéntanos tu opinión!

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑