De cierta forma, las superheroínas siempre han existido. Dentro de la mitología encontramos mujeres que han hecho grandes proezas como las Valkirias, mujeres guerreras que protegían a los dioses y seres de sus mundos, sin embargo… son menos que los héroes masculinos y su representación es muy diferente. Al investigar para este artículo me di cuenta de que el tema es tan amplio que se han escrito tesis completas en torno a su investigación. Es un tema que tiene que ver con la historia, con la evolución del feminismo, con las guerras, con la representación LGBT+, los derechos, la religión, en fin, ¡muchas cosas! Por eso aquí les contaré una pequeña introducción a dos temas que me llamaron la atención y platicaremos sobre un par de heroínas que son muy diferentes entre sí.

¿Has escuchado el término pinkwashing? Es una técnica del marketing en el que se busca distraer la atención de aspectos negativos que suelen ser criticados con otros más “populares”. De este término deriva uno llamado purplewashing; parte de la misma idea, pero su misión es “mostrar apoyo” al movimiento feminista; se ha hecho sobre todo popular tras los movimientos como “Me too”. Es decir, ¿por qué nos fijaríamos en las representaciones estereotipadas de género si tenemos una Mulán fuerte que con el poder del chi puede derrotar al ejército? ¿o por qué fijarnos en el problema racial mientras tengamos a la Capitana Marvel, tan fuerte y rubia?
Aunque por un lado tenemos mayor representación femenina con personajes en posiciones de liderazgo, derrotando al mal, ¿se está haciendo realmente bien? Pensemos un momento en los dos personajes que mencioné (por favor, pensemos en Mulán como la del 2020, no con la que crecimos), ambas son fuertes, ambas son mujeres, ¿qué más? En esta nueva versión las cualidades de inteligencia, nobleza y perseverancia de Mulán en su versión animada se ven eclipsadas bajo el concepto de nacer con un don especial, que le da fuerza como a cualquier dude superhéroe, con cabellera espectacular y labios naturalmente humectados. En cuanto a Capitana Marvel, tenemos a un personaje tan fuerte que se pierde su lado más sensible que, si bien no nos define, todas las personas lo tenemos y en los personajes femeninos es parte importante en contraste con los masculinos (porque estereotipos)
También aquí podemos encontrar un poco del queerbating, que básicamente es dar “tintes” LGTB+ a algún personaje, sin hacerlo realmente evidente, como para no caer mal con los más conservadores. ¿Qué tiene que ver con nuestras superheroínas? Son mujeres fuertes, inteligentes, que pueden tener romance, mientras sea heterosexual. La representación femenina lésbica, bisexual, etc., en superheroínas se muestra con guiños o intencionalmente si tiene que ver con el personaje y con el público al que va dirigido. Por ejemplo, mucho se ha especulado de que Elsa es lesbiana y Valquiria bisexual, pero ambas son chicas Disney, es poco probable que vayan a serlo abiertamente (sí, Elsa aquí es una superheroína); pero en la serie “Esta mierda me supera” de Netflix, tenemos a una heroína enamorada de su mejor amiga, vale, que no salvó a nadie, pero tenía potencial para ser superheroína; otro ejemplo, muy tácito, podría ser el mundo donde crece Diana, en un mundo sin hombres obviamente hubo relaciones lésbicas, ¿no? Quizá en un futuro sería bueno hablar sobre la representación LGBT+ en el cine en mayor profundidad. Volvemos a nuestras superheroínas.
Más adelante podríamos hablar de superheroínas según su universo o mujeres según las productoras (DC, Marvel, Pixar), pero por ahora hablaremos de Starfire (de la serie animada Teen Titans de Cartoon Network) y Elastigirl.

¿Qué tiene Starfire? Si alguna vez han leído los comics… verán que es diferente a la de la caricatura. Personalmente, me gusta más Raven porque Starfire tiene ese algo llamado “born sexy yesterday”, que básicamente son personajes femeninos estereotipados como hermosas, atractivas e inocentes, terriblemente inocentes que deben ser educadas. Tiene sentido porque ella es una extraterrestre, ¿no? Pero es una princesa extraterrestre, una princesa guerrera extraterrestre, con un pasado que pesa, ansiosa de libertad, de encontrarse a sí misma, pero terriblemente ingenua, siendo guiada en muchas circunstancias por Robin.
Aún así, es fuerte, independiente, amorosa. Su personaje crece de forma integral; hay un episodio en el que lidia con los cambios físicos de su cuerpo al crecer, tiene que aprender a adaptarse a un planeta nuevo que no entiende, comparte con entusiasmo sus tradiciones, intenta conectar con su compañera de equipo, tiene momentos de celos, tiene momentos de protección, es una niña en muchos sentidos, pero es capaz de tomar decisiones que vayan más allá de sus propios intereses; como cuando decide casarse por el bien de su reino. Su fuerza, valentía y destrezas son las de una guerrera, pero están dominadas por sus sentimientos, algo muy común en la representación femenina del poder. Pareciera que no podemos ser fuertes si somos emocionalmente inestables, nosotras, porque los personajes masculinos suelen ser más poderosos al estallar en ira; mientras una debe mostrarse feliz, emocionada, en equilibrio (a menos que seas Kyoshi y decidas matar a tus enemigos, pero bueno, las mujeres de Avatar merecen su propio artículo).
Starfire en los comics es sumamente sexualizada, en la representación de Cartoon Network no tanto, su ropa es menos reveladora y mantiene esta imagen infantil con colores alegres mientras convive con sus amigos. Recordemos que, al inicio, cuando llegó a la Tierra, usaba un traje que cubría todo su cuerpo, como una armadura. ¿Será acaso una representación de la libertad al llegar a este planeta? ¿El poder decidir hasta qué ropa usaría, cuando antes estaba oprimida por su hermana y el peso de los deberes reales? Es probable. Personalmente, creo que es un buen personaje femenino para quienes veíamos la serie en ese entonces; en mi caso, tenía como doce años y fue por Teen Titans que empecé a fijarme más en las superheroínas y me sentía identificada en algunos aspectos con ella y Raven, a fin de cuentas, no estaban muy alejadas de mi edad. Por cierto, les dejo este video para aprender a mayores rasgos qué es el “born sexy yesterday”: https://youtu.be/0thpEyEwi80
Ahora hablemos de por qué Elsa es una superheroína —vale, no— hablemos de Elastigirl. Quizá después les cuente mi teoría de cómo Elsa podría haber derrotado a Thanos.

Pixar es famoso por sus historias “reales”, con las cuales es fácil identificarte, ¿cuántas no tenemos una relación agridulce con nuestra mamá tipo Valiente? Y entonces llegaron Los increíbles, con una familia ultratípica americana: el papá godín frustrado, el hijo deportivo, la adolescente insegura, la mamá (así tal cual). En la primera, es hasta frustrante a ratos ver que Elastigirl lo puede todo, no sólo con los roles impuestos de mamá y esposa, sino es capaz de pilotar, de luchar, es fuerte, valiente, inteligente; pero, sobre todo, la mamá. Por eso quizá haya sido grandioso verla en la segunda película tomar el papel de líder, de heroína principal, de haber sido reconocida por sus habilidades en pelea, como ejemplo a seguir y no sólo como la mamá. Descubrimos que Elastigirl es más de lo que incluso su familia sabe de ella, (cómo olvidar que escuchaba cumbias; gracias doblaje latino), verla gozar de esa libertad de redescubrirse, la emoción con la que celebra que volvió a la acción y el enfrentar a una villana igual de inteligente que ella, fue refrescante. Siento que reconectó con una frase que dice al inicio de la primera “Chicas, piensen, ¿los hombres van a salvar al mundo? Yo no creo.” Sí, es mamá, esposa, superheroína, siempre fabulosa, preocupada por su familia… ¿demasiado perfecta aún, quizá?
Porque de cierta forma siempre se ha esperado que sea así, una mujer superpoderosa que todo lo puede, sonriente, perfecta, independiente, pero no demasiado. Otro punto que me gusta de Los Increíbles es la idea de que los héroes principales son adultos, “normales”, ella es una mujer normal dentro de lo que cabe. Podría haber sido nuestra mamá. Y me recuerda que los protagonistas mejor construidos no suelen ser adolescentes, ni súper jóvenes. Si una mujer de la edad de este personaje pudo darle un giro a su vida, ¿quién dice que nosotras no podemos en un futuro? Generalmente los personajes femeninos más fuertes son representados como mujeres jóvenes, hermosas, ¿qué pasa cuando envejecen? Ese es tema para otro artículo.
Los personajes que mencioné son a fin de cuentas personajes con estereotipos, que podrían verse influenciadas por el pink y purplewashing, ambas heterosexuales y relativamente “comunes”. Pero creo que pueden servir como punto de partida para irnos fijando en cómo se representan las mujeres en el cine y programas de superhéroes. Ya no somos más la Louis Lane en peligro, ahora somos Diana, quien detiene la guerra, ¿pero por qué si en los comics la representación sí ha cambiado, en el cine no tanto? Y bien podríamos pensar en el manga y anime también, es otro mundo. Espero más adelante explorar el tema más a fondo y compartirles lo que encuentre. Por ahora… ¡me despido!
Fuentes:
Murga Mateo, M. L. (2020). Carol Danvers, de Ms. Marvel a Capitana Marvel: Análisis feminista de la figura de la mujer en la ficción superheroica. Sevilla: Universidad de Sevilla.
Pop Culture Detective (2017). Born Sexy Yesterday [Video]. YouTube. https://youtu.be/0thpEyEwi80
Sánchez-Soriano, J., & García-Jiménez, L. (2020). La construcción mediática del colectivo LGTB+ en el cine blockbuster de Hollywood. El uso del pinkwashing y el queerbaiting. Revista Latina de Comunicación Social, 95-116.
Imagen tomada de: https://losjvenestitanes.fandom.com/es/wiki/Starfire
