Chavela Vargas

Dicen que no hay dolor más sabroso que el que se canta. Y si alguien sabía cantarlo con el alma rota y el cigarro en la comisura, era Chavela Vargas. No fue solo una cantante. Fue un huracán vestido de rojo, una chamana con voz de volcán, una mujer que desafió todo lo que se esperaba de una mujer. Nació en Costa Rica en 1919, pero México la adoptó como una de las suyas. Y ella, ay, ella le cantó a México como si le cantara a un amante que le rompía el corazón… todos los días.

Desde niña se sintió fuera de lugar. Le gustaban los pantalones, los machetes, los caballos y el silencio. Se vestía como hombre en un mundo donde eso era un escándalo. Era lesbiana cuando eso se consideraba pecado y crimen. Y aún así, nunca se escondió. Cuando hablaba, temblaban las paredes. Pero cuando cantaba, temblaban las almas 🎤🔥

En los años 50 empezó a cantar en bares, con un jorongo, un trago de tequila y una mirada que partía la noche. No necesitaba mariachi. Solo una guitarra. Y esa voz… esa voz que parecía haber pasado por todos los infiernos y aún así, seguía cantando. Se apropiaba de las canciones de José Alfredo Jiménez como si las hubiera escrito con su sangre. Nadie las interpretaba como ella. Con pausas eternas, con silencios que decían más que mil notas. No cantaba. Confesaba.

Chavela vivía como cantaba: sin filtros, sin miedo, sin pedir permiso. Le gustaban los perros, el tabaco, el tequila y las noches largas. Tenía un carácter recio y un corazón enorme. Adoptaba amigos como quien adopta perros callejeros: los recogía, los cuidaba, los amaba. A veces desaparecía por meses, viajando sola, buscando silencio o inspiración. Tenía una manera muy suya de vivir, y aunque pasaba por épocas durísimas, siempre regresaba más fuerte. Nunca aprendió a disimular. Por eso era tan querida: porque era verdad pura.

Pero la vida no fue fácil. El alcohol la abrazó fuerte, tanto como la fama. Hubo años enteros en que desapareció de los escenarios. Se exilió en sí misma. La creyeron muerta. Dormía en la calle, o en casas prestadas, olvidada por muchos, recordada por unos pocos. Hasta que en los años 90, como si fuera parte de una película de redención, volvió. Vieja, sí. Pero más poderosa que nunca 🥃🔥

Y entonces ocurrió la magia: Pedro Almodóvar la escuchó. Y se enamoró. La llevó a España, la metió en sus películas, la presentó en teatros. Chavela cantó en el Olympia de París, en la Residencia de Estudiantes, en Nueva York, en el Palacio de Bellas Artes. Gritaba su dolor en todos los idiomas, pero el eco siempre decía lo mismo: esta mujer es única.

No cambió nunca. A los 80 años seguía fumando, bebiendo y diciendo lo que nadie más se atrevía a decir. En entrevistas decía que era extraterrestre, que venía de otra galaxia. Y la verdad, nadie lo dudaba. Tenía la mirada de alguien que ya había vivido varias vidas. Una vez dijo: “Cuando yo canto, es como si le rezara a algo que está dentro de mí”. Y sí. Porque Chavela no cantaba para entretener. Cantaba para liberar.

Murió en 2012, a los 93 años, como una leyenda, como una diosa vieja de la montaña. México lloró. El mundo la despidió con tequila y canciones. Y ella… ella seguro se fue riendo, con un cigarro en la boca, lista para cantarle al más allá.

Así que la próxima vez que escuches “La Llorona” o “Macorina”, cierra los ojos. Siente el peso de esa voz. Es Chavela, que nunca se fue del todo. Porque hay voces que no se callan ni con la muerte.

🧠 ¿Sabías que…?

  • Chavela Vargas se presentó en el Carnegie Hall de Nueva York a los 83 años, sin necesidad de traductores: su voz atravesó idiomas y corazones.
  • Durante años no se le permitía cantar en televisión porque se vestía como hombre y se rehusaba a fingir feminidad.
  • Su primer disco lo grabó a los 42 años, cuando muchos pensaban que ya era tarde.
  • Su relación con Frida Kahlo fue intensa, breve y tan fuerte que aún se murmura en los rincones del arte mexicano.
  • Aseguraba que la música no era su profesión, sino su forma de comunicarse con los dioses.

Escrito por Yui


Portada de: https://www.flickr.com/photos/35339224@N00/8862100647/

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