
Te voy a contar una historia:
Se trata de Bethlehem Tilahun Alemu, una mujer etíope que no solo rompió esquemas, ¡los deshizo por completo! Nació en Zenebwork, un barrio de clase trabajadora en Addis Ababa, allá por 1980. Su papá era electricista, su mamá enfermera, y desde pequeña, Bethlehem notaba una cosa: su comunidad tenía mucho talento, pero muy pocas oportunidades. Estudió contabilidad en Unity University y aunque parecía que iba a seguir una vida común, ella tenía planes mucho más grandes
Después de graduarse en 2004, con apenas $3 000 dólares que juntó con ayuda de su familia, abrió su primer taller de zapatos en un terreno que le prestó su abuela. Imagínate: llantas recicladas como suela, fibras naturales, y una misión clara desde el principio—dignificar el trabajo artesanal y combatir la pobreza con ingenio. Así nació soleRebels en 2005.
Desde el primer par de zapatos, Bethlehem pagó sueldos justos, mucho más altos que el promedio local, e insistió en mantener procesos sostenibles y de comercio justo.
Los comienzos fueron humildes: cinco personas, todo hecho a mano, sin presupuesto de marketing. Pero ella tenía una visión tan clara, que incluso cuando llegaron pedidos enormes de tiendas como Urban Outfitters, no se achicó. Apostó por el e-commerce antes de que fuera tendencia y logró certificarse con la WFTO, siendo la primera y única fábrica de calzado con ese reconocimiento. De ahí en adelante, todo fue exponencial: tiendas en Silicon Valley, Europa, Asia… antes de 2016 ya tenía más de 18 tiendas propias por el mundo.
Los reconocimientos llovieron. CNN la nombró una de las emprendedoras que están cambiando el mundo, Forbes la puso en su radar, y fue la primera mujer africana en hablar en la Clinton Global Initiative. Pero Bethlehem no se detuvo. En 2014 lanzó Republic of Leather, una marca de artículos de piel sostenibles, y en 2016 fundó Garden of Coffee, una cadena de cafeterías que busca poner el café etíope en el mapa global con orgullo local. Y sí, también quiere fundar un banco, porque su visión es que el desarrollo no puede depender de caridad, sino de empoderamiento financiero.
Su impacto va más allá de lo empresarial. Ha generado más de 1 200 empleos formales, la mayoría para mujeres y personas con discapacidad, ofreciendo seguro médico, transporte y formación continua.
Es mamá de tres hijos y maneja todo esto con una calma admirable. Lo que más me encanta de ella es que nunca buscó “salir” de África para tener éxito. Todo lo construyó desde adentro, demostrando que la innovación no es propiedad de Silicon Valley, sino del ingenio humano.
Bethlehem entiende que transformar la comunidad no es caridad, es responsabilidad. No necesitó millones, ni permisos, solo una idea clara y la determinación de hacerla realidad. Cada paso suyo nos recuerda que una mujer con propósito puede revolucionar no solo su industria, sino su país y su continente.
“La lección más importante que he aprendido como emprendedora es que debes tener una actitud de nunca rendirte.”
Página zapatos: https://www.solerebels.com/collections/womens
Escrito por Yui

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