El término “empoderar” cada vez es más común. Mujer empoderada, mujer poderosa. ¿Pero siempre sola? El tomar el poder propio y vencer barreras de género muchas veces se logra gracias a la comunidad. Y en el ámbito de la sostenibilidad, las mujeres son piezas clave para lograr un mundo más justo. También son esenciales en el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
El valor de la comunidad frente al deterioro ambiental
Si bien hablamos de comunidades de mujeres, es importante pensar en algo más amplio: comunidad. El deterioro del medio ambiente es una de las razones por las que muchas comunidades se encuentran marginadas. La inseguridad, falta de recursos, ausencia de programas gubernamentales y modelos integrales de desarrollo son agravantes que desplazan a las comunidades que antes protegían y aprovechaban sustentablemente sus tierras.
Las comunidades rurales suelen ser las más marginadas. En este contexto, el emprendimiento rural podría ser una estrategia clave. No sólo ayuda a generar ingresos, sino también a optimizar el aprovechamiento de recursos naturales. Parte de lo que complica que una comunidad avance, liderada por mujeres o no, es la falta de infraestructura. También está la falta de capacitación. Además, hay falta de acceso a tecnologías y a métodos de gestión sustentable. Un modelo que impulse el emprendimiento rural con enfoque de sostenibilidad y equidad de género ayudaría a crear una relación más justa entre economía y medio ambiente.
Educar para transformar: sostenibilidad con perspectiva de género
Según el Libro cultural para la paz, la educación para la paz puede formar parte de un modelo agroforestal que promueva empleo digno, justicia social y equidad. Estos pilares permitirían a la sociedad empoderarse en comunidad y a la vez combatir el cambio climático mediante acción colectiva y políticas públicas.
Educar orientados al cuidado de nuestros recursos sería un primer paso hacia un cambio. Pero en el camino nos encontramos con barreras sociales y profesionales: el techo de cristal, la falta de representación y liderazgo femenino, la desigualdad económica y de oportunidades. Todo esto se agudiza por un modelo de producción que privilegia el crecimiento sin límites, sin considerar su impacto en la sostenibilidad, el reparto equitativo de la riqueza o la calidad de vida.
Las mujeres y la economía del cuidado
Históricamente, las mujeres han sido relegadas a labores de crianza y cuidados. Sin embargo, esas actividades son fundamentales para el desarrollo económico y la gestión de recursos dentro del hogar: la célula de toda comunidad. Reconocer el valor del rol femenino en la sostenibilidad y la economía del cuidado es urgente para avanzar hacia una igualdad de género real. Invertir en mujeres es también invertir en soluciones sostenibles.
De acuerdo con ONU Mujeres, impulsar la inversión en mujeres es indispensable para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Desde 2015, gobiernos de todo el mundo se comprometieron a alcanzar para 2030 varias metas de igualdad de género y justicia ambiental. Estos objetivos están alineados con la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995, pero aún se avanza con lentitud.
Liderazgos femeninos y proyectos sostenibles
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los proyectos relacionados con la conservación de ecosistemas, la economía circular o la lucha contra el cambio climático son más eficientes cuando son liderados por mujeres. Esto se debe a la transparencia, responsabilidad y enfoque a largo plazo que muchas mujeres aplican en la gestión de estos proyectos.
Datos de una revista de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) señalan que las mujeres tienden a planear tanto a corto como a largo plazo, considerando los riesgos posibles, mientras que los hombres suelen enfocarse en soluciones rápidas que generen beneficios inmediatos. Esta forma distinta de planear podría ser clave en el diseño de políticas climáticas sostenibles.
El costo de la desigualdad de género
La desigualdad de género no solo es injusta, también es costosa. Según el informe «Panorama de Género 2024», cuesta al mundo 10 billones de dólares al año. Esa pérdida incluye el bajo acceso de mujeres a la educación, a herramientas digitales y a derechos económicos. La UNESCO, por ejemplo, señala que solo el 22% de las mujeres en los países más influyentes trabajan en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), reduciendo con ello la capacidad de innovar ante la crisis climática.
Pero cuando sí se toman medidas, el panorama cambia. ONU Mujeres estima que, si se cerraran las brechas de género en el sector agrícola, el PIB mundial crecería cerca de un billón de dólares, suficiente para garantizar seguridad alimentaria a 45 millones de personas. Además, invertir en la economía del cuidado podría generar 300 millones de empleos para el 2035, en un sector donde predominan las mujeres.
E futuro es con nosotras
A pesar de las barreras, muchas mujeres ya están liderando proyectos que benefician tanto a sus comunidades como al planeta. Sí, se necesita inversión, educación, infraestructura y acceso a tecnología. Pero, sobre todo, se necesita voluntad para cambiar el modelo de desarrollo actual.
Invertir en mujeres no es solo un acto de justicia: es una estrategia inteligente para construir un futuro más sostenible, justo y equitativo para todas las personas y el medio ambiente.
Fuentes:
Rosa Stephanie Navarro-Peraza y Diana Judith López-Peraza | Mujeres que Inspiran: Ciencia, Conservación y Cambio | Cimar 2025, Universidad Autónoma de Sinaloa | https://revistas.uas.edu.mx/index.php/CIMAR/article/view/969/829
Carmen Del Pilar Suárez Rodríguez et al. | Desarrollo sostenible en comunidades rurales a través de la educación para la paz | Diálogos sobre educación para la paz, capítulo 6 | Primera Edición: Marzo de 2025 | https://recinatur.org/sitepad-data/uploads/2025/04/LIBRO-CULTURA-PARA-LA-PAZ-FINAL-RECINATUR.pdf#page=1454
Danna Mishell Angulo Torres y Valentina Mejía Molina | Plan de Estandarización y Optimización del Proceso Productivo de Emprendimientos de Mujeres Rurales en el Municipio de Manaure, Cesar | 21 de enero de 2025 | https://repositorio.udes.edu.co/server/api/core/bitstreams/a4806ebb-e342-43f7-b549-5196ae95ac7c/content
8M Género y sostenibilidad: cuando la representatividad, las ecuaciones y las inversiones importan | 10 marzo 2025 | CONAMA | https://www.fundacionconama.org/8m-genero-y-sostenibilidad-cuando-la-representatividad-las-ecuaciones-y-las-inversiones-importan/
Elisa Fernández Téllez y Adriana Rodríguez Barraza | Mujeres y medio ambiente: Redes de cuidado para la sustentabilidad | Revista Latinoamericana de Difusión Científica Volumen 7, Número 1 | Enero/Junio 2025 | https://difusioncientifica.info/index.php/difusioncientifica/article/view/188/352
El progreso en los derechos de las mujeres y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: conclusiones del informe Panorama de género 2024 de ONU Mujeres | 21 de septiembre de 2024 | UnWomen | https://www.unwomen.org/es/articulos/articulo-explicativo/el-progreso-en-los-derechos-de-las-mujeres-y-los-objetivos-de-desarrollo-sostenible-conclusiones-del-informe-panorama-de-genero-2024-de-onu-mujeres

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