La lucha por la autonomía sobre nuestro cuerpo continúa
No es una noticia que la lucha por la autonomía sobre nuestro cuerpo sigue y que hay países donde se han perdido los avances y donde se está frenando la libertad de decidir sobre nuestro cuerpo. Los movimientos en redes sociales y las tendencias políticas también están siendo un agente de cambio en la percepción del derecho a decidir sobre nosotras mismas. Y, para poder defenderlos, es bueno saber de dónde partimos y cómo hemos llegado a donde estamos.
Se supone que actualmente ya tenemos el poder de tomar decisiones relevantes sobre nosotras, como qué anticonceptivos queremos tomar o no, si queremos atarnos las trompas u otro método; pero la realidad es que en muchas ocasiones todavía se nos cuestiona si pensamos casarnos, si vamos a tener hijos y si tenemos el permiso del marido o ¿qué va a pasar cuando te cases y quiera tu esposo tener hijos?
A las adolescentes (y niñas) se les niegan los abortos, aunque esté en riesgo su vida, en estados y países donde es ilegal la interrupción del embarazo. Se discrimina y violenta a las mujeres por el hecho de serlo, por nuestra raza, orientación sexual y más. Esto empeora cuando no conocemos nuestros derechos y no sabemos cómo defenderlos.
La autonomía corporal también significa tener información, opciones y capacidad para tomar decisiones sobre nuestra propia vida.
El derecho a decidir sobre nuestro cuerpo
Según Amnistía Internacional, 1 de cada 10 niñas menores de edad han sido obligadas a tener relaciones sexuales o hacer algún acto de índole sexual. Hace poco tuvimos en México la noticia de una niña de 11 años que tuvo acceso a un aborto tras ser abusada por su padre; aun así, había muchos grupos e influencers criticando a la niña y opinando que debería haber dado a luz.
También comparte el dato de que alrededor de 215 millones de mujeres no tienen acceso a métodos anticonceptivos, aunque no quieran tener hijos o no estén en el mejor momento para tenerlos.
Asuntos como la decisión de tener o no hijos, cuántos y cuándo se ha convertido en un asunto que controlan los gobiernos al permitir que otras personas elijan por nosotros: el esposo, los padres, las mismas leyes, los médicos —¿cuánto podríamos hablar de violencia obstétrica?— y las mismas instituciones que no proveen información y servicios que necesitamos y a los que tenemos derecho.

Hablar de sexualidad también es hablar de autonomía
Muchas veces, como mujer, nos da pena o miedo hablar de estos temas por el “qué dirán”, porque nos educaron a que hablar de nuestra sexualidad es de mal gusto, es maleducado.
Pero cuando no hablamos de estas cosas, el tema se pierde y, si se pierde, no se puede avanzar.
Hay que nombrar las cosas para que existan.
No sé ustedes, pero al menos en mi casa, era asqueroso decir la palabra menstruación en voz alta hasta que la mencioné tanto que ya es una palabra normal.
“Hay que nombrar las cosas para que existan.”
Claudia Sheinbaum

El derecho a decidir también es un problema internacional
Y dirán: bueno, eso casi no pasa.
La realidad es que en México pasa y, fuera, no tenemos que ir tan lejos. ¿Ya vieron lo que anda pasando en Estados Unidos?
Otros ejemplos son: Burkina Faso, donde a las mujeres no se les puede dar métodos anticonceptivos si no van con sus maridos. En países de África no se da protección a mujeres sobrevivientes a violencia sexual y los violadores pueden casarse con las mujeres para evitar los juicios.
Y si dicen “bueno, es África…”, miremos a Irlanda, donde el aborto es ilegal y miles de mujeres han viajado al Reino Unido para tener un aborto (vamos, que lo mismo está pasando con mujeres estadounidenses que vienen a México buscando acceso a una interrupción del embarazo).
Y ni hemos mencionado otras reglas como no poder vestir como gustas o qué pasa si amas a alguien de tu mismo sexo.

Aborto y derecho a decidir en México
Según la OMS, 45% de los abortos se realizan en condiciones de peligro, donde la madre tiende a morir y, si sobrevive, puede enfrentar problemas sociales, económicos, físicos y psicológicos.
Por eso fue un gran avance que, en México, se aprobara la ley que despenaliza el aborto hasta la semana 12 en 2007. Esto derivó en reformas al Código Penal, a la Ley de Salud y la implementación de programas gubernamentales.
Sin embargo, no en todos los estados se aplica de la misma manera; hasta ahora, la violación sexual es la única causa legal que se aplica a todo el país y debe ser sin juicio, sin revictimización y sin criminalizar a la persona.
Los estados en los que puedes tener acceso a una Interrupción Legal del Embarazo por causal voluntaria dentro de las primeras 12 semanas de gestación son: CDMX, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Sinaloa, Guerrero, Colima, Quintana Roo, Baja California y Baja California Sur.
En Yucatán y Michoacán también se puede considerar una situación económica precaria como motivo para abortar.
El acceso a la interrupción del embarazo no es igual en todo México.
Las leyes y condiciones de acceso pueden cambiar, por lo que es importante consultar fuentes oficiales y actualizadas.

Mujeres que lucharon por el derecho a decidir
Antes de que estas reformas existieran, abortar era causa de encarcelamiento, inclusive cuando ocurría por causas naturales o problemas médicos.
En el siglo XIX, el aborto se penalizó y solo era permisible cuando la vida de la mujer estaba en riesgo de muerte.
Algunas mujeres que lucharon por este derecho fueron:

Ofelia Domínguez
Ofelia Domínguez, médica y escritora, presentó durante la Convención de Unificación del Código Penal la disertación “Aborto por causas sociales y económicas”, en la que señalaba que castigar el aborto era una acción que atentaba en contra de la salud de las personas, más aún, en las de escasos recursos.
Matilde Rodríguez Cabo
Matilde Rodríguez Cabo planteó la posibilidad de la realización de un aborto por motivos socioeconómicos, siempre y cuando se realizara en el primer trimestre del embarazo y con la asistencia de personal médico capacitado.
Además, buscó facilitar el acceso a métodos anticonceptivos para mujeres de escasos recursos y desarrollar campañas informativas sobre los posibles daños provocados por el proceso.


Mujeres en Acción Solidaria
Las integrantes del Comité Nacional de Mortalidad Materna y el grupo socialista Mujeres en Acción Solidaria comenzaron a posicionar el tema de la maternidad voluntaria, el acceso a métodos anticonceptivos y el acceso a la interrupción del embarazo en los servicios de salud.
El movimiento por la despenalización en los años 90
En los 90, se conformó el Frente Nacional por la Maternidad Voluntaria y la Despenalización del Aborto y el Grupo de Información en Reproducción Elegida, a fin de volver a iniciar la discusión y el debate público en la materia.
Hacia finales de la misma, se implementó la Campaña de Acceso a la Justicia para las Mujeres.
Por este tiempo, ocurrió el caso de Paulina, una adolescente de 13 años, abusada sexualmente al interior de su casa, en Baja California, quien no pudo interrumpir legalmente su embarazo debido a la negativa de las autoridades locales y a la intercesión de ciertos sectores religiosos para impedirlo.
A dos años de haber tenido a su bebé, la Corte Interamericana de Derechos Humanos determinó que el Estado mexicano había violado las garantías de la adolescente.

Los cambios en la Ciudad de México
En CDMX, durante el mandato de Rosario Robles, se ampliaron las causales para poder realizar el aborto, tomando en cuenta el riesgo de muerte o salud de la mujer, las malformaciones del producto y la inseminación artificial no consentida.
Oaxaca y la despenalización
En 2019, Oaxaca se convirtió en el primer estado en aprobar el aborto, luego de CDMX.
El debate sobre el derecho a decidir continúa
El debate continúa, tanto en colegios, investigaciones, hasta en las posturas políticas de los partidos conservadores.
Argumentos van desde la espiritualidad hasta posturas médicas. Y aunque hay quienes buscan eliminar el acceso a este derecho, hay otros que buscan ayudar a las mujeres a tener una vida sexual más segura e informada.
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Fuentes de información
La Silla Rota
Leonardo Bastida, “Breve historia del derecho a decidir sobre el cuerpo”, 22 de septiembre de 2023.
Leer artículo en La Silla Rota
Ciencia UNAM
Liliana Morán Rodríguez, “Aborto: el derecho a decidir sobre tu cuerpo”, Ciencia UNAM-DGDC, 24 de julio de 2023.
Amnistía Internacional
“Mi cuerpo, mis derechos”, 2026.

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